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El papa Francisco, en un fuerte discurso ante políticos y representantes de la sociedad civil, fustigó el discurso de los políticos que chantajean, la corrupción y las ideologías. Francisco pidió un economía con rostro para lograr el desarrollo y pidió la no exclusión de los más pobres de la sociedad.

Un discurso sin desperdicios realizó este sábado el papa Francisco ante los miembros de la sociedad civil en el polideportivo León Condou, en Asunción.

Un joven de la Pastoral Juvenil le consultó: ¿qué significa o implica que reine la fraternidad, la justicia, la paz y la dignidad para todos?”, a lo que respondió que un “pueblo que vive en la inercia de la aceptación pasiva es un pueblo muerto, por el contrario veo una savia que corre y Dios eso quiere. Hay cosas que están mal, sí, hay situaciones injustas, pero verlos a ustedes me motiva”.

“Ustedes conforman la cultura paraguaya, todos son necesarios para buscar el bien común. Verlos a ustedes aquí es un regalo, porque con las personas que han hablado vi la voluntad por el bien de la patria”, dijo.

Señaló que le gustó escuchar la preocupación porque la sociedad tenga fraternidad, la justicia, la paz y la dignidad. “Digo siempre que me da tristeza ver a un joven jubilado. Vayan intuyendo que la verdadera felicidad pasa por la lucha de un país fraterno, vean que felicidad y placer no son sinónimo. La primera construye y exige compromiso y entrega, son muy valiosos y no son como para andar por la vida como anestesiados”, indicó.

Comentó que Paraguay posee una elevada cantidad de jóvenes, por lo que pidió que esa fuerza no se apague. “A jugársela por algo, por alguien, esa es la vocación de la juventud. No tengan miedo de dejar todo en la cancha, jueguen limpio, no tengan miedo de entregar todo de sí, no busquen el arreglo para evitar la lucha, no coimeen al réfere”, añadió.

El papa refirió que la lucha debe realizarse escuchando a los mayores, quienes poseen la sabiduría necesaria para avanzar, además de la fe y Jesús. “Él no defrauda”, aseveró.

“¡QUÉ MENTIROSO QUE SOS!”

“A veces me da un poquito de alergia el escuchar discursos grandilocuentes de personas que conozco y pienso: ¡qué mentiroso que sos!”, dijo por otra parte, lo que generó la algarabía de los presentes.

En cuanto a la segunda pregunta (del sector indígena: ¿cómo es posible los diferentes pueblos y sectores de la sociedad puede avanzar en un proyecto de nación para unos pocos o privilegiados?), Francisco dijo que el diálogo no es fácil lograr. “Si decís una palabra, hacelo, comprometete. No es fácil, hay que superar muchas dificultades. Para que haya diálogo es necesaria una identidad. Cada uno dice su identidad, yo soy evangélico, budista, etc. Y estamos hablando la identidad social. La patria primero, después mi negocio, esa es la identidad. Si no dialogo con eso, no existe”, añadió.

El papa dijo que es necesaria la diversidad, porque “nos volvemos autómatas” con la homogeneidad. “No podemos presumir que el otro está equivocado, sino que debemos escuchar al otro y analizarlo, es un ir y vuelta, pero con el corazón abierto”, indicó el papa.

El invitado además señaló que “no hay personas de primera, de segunda, de tercera o de cuarta categoría. Todos son de la misma línea”. Bergoglio dijo también que nadie debe excluirse (en relación a los pobres) porque “todos nos necesitamos”. “No hay que usar a los pobres para intereses políticos y personales, las ideologías terminan mal, no sirven, tienen una relación incompleta, enferma y mala con el pueblo. Fíjense en el siglo pasado, porque terminaron en dictaduras, piensan por el pueblo y no dejan pensar al pueblo. Todo con el pueblo pero nada para el pueblo”, lanzó.

LIMOSNAS Y ECONOMÍA CON ROSTRO

Por otra parte, se refirió a las limosnas. Se preguntó si uno toca la mano a esa persona al pasarle algo. Indicó que se trata de la actitud de cómo uno actúa. “¿Cuando usted da esa limosna, le mira a los ojos o a otro lado? eso es despreciar a los pobres. Es uno como yo, y si está pasando por un mal momento yo podría estar en ese lugar y podría estar necesitando que alguien me ayude”, comentó.

“La creación de riqueza siempre debe ser para el bien común y no para unos pocos. El desarrollo económico tiene que tener un rostro humano. No a la economía sin rostros”, señaló.

Recordó que el Paraguay es conocido por ser el lugar donde comenzaron las reducciones. “Un lugar donde no había analfabetismo, opresión. Esto nos enseña que una sociedad mejor sí es posible, cuando hay voluntad y amor al hombre, cuando todos tengan acceso a lo necesario. No cedan a un modelo económico idolátrico que sacrifica vidas humanas en altar del dinero y rentabilidad”, añadió.

En cuanto a qué camino tomar ante la poca efectividad del populismo irresponsable (que fue consultado por el sector empresarial), reiteró que una economía con rostros es la respuesta.


“Amen a su patria, a sus conciudadanos y a los pobres. Estoy convencido que, por la propia historia, tienen fuerza (…) Pido a la Virgen de Caacupé los ilumine. Que Dios los bendiga y recen por mí”, puntualizó.


Fuente: HOY

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