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La Cruz Roja Paraguaya atraviesa una crisis por sospechas de malos manejos que podría terminar en la expulsión de la Federación Internacional de la Cruz Roja. Existe un montón de gastos dudosos a devolver y un preocupante déficit en sus cuentas de ahorro.

Las sospechas de malos manejos en la Cruz Roja Paraguaya (CRP) ya vienen desde hace bastante tiempo. En 2013 había salido a la luz una denuncia de gastos irregulares en la institución con la compra de bebidas alcohólicas y tabaco, entre otros gastos superfluos; esto luego de que se haya rechazado el balance de las gestión 2013 del entonces director Luis Díaz de Bedoya, hoy ya fallecido.

Acerca del balance de 2013 existe justamente un dictamen de auditoría ordenado por la propia Cruz Roja Paraguaya al estudio TMG Barrientos-Torres & Asociados, que analizó los movimientos financieros desde el 2005 hasta 2013, tras lo cual concluye que “se evidencia el importante deterioro patrimonial de la entidad, exponiéndose al cierre del ejercicio 2013 a pérdidas acumuladas por más de 10.409 millones de guaraníes, lo que representa más del 53,22% del capital social de la Cruz Roja Paraguaya”.

El mismo informe de auditoría remarca que “si estas pérdidas siguen acumulándose en los próximos ejercicios, despiertan una duda razonable sobre la posibilidad de continuidad de la entidad como empresa en marcha”.

A esto hay que sumarle unos G. 432.665.968, parte de unas donaciones a la Cruz Roja Paraguaya en 2016, en el marco de una ayuda por las inundaciones y otras por tormentas en Concepción, gastos que deberían de ser devueltos por no estar debidamente justificados. Esto ya durante la gestión del último presidente, Carlos Escobar Goiburú.

En la nota de reclamo, fechada en 23 de marzo de 2017, la Cruz Roja regional indica que “en el grupo de gastos no elegibles (gastos extraordinarios, no previstos en un proyecto) se identificaron posibles manipulaciones y adulteraciones de documentos que serán ratificadas o no durante la auditoría que llevará a cabo la Unidad de Auditoría Interna e Investigaciones”.

El caso del 2013, sumado a un presunto manejo nepotista de la institución, desencadenó en que la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) hayan intervenido declarando una “crisis de integridad” en la institución local y realizando recomendaciones para que se subsanen las eventuales irregularidades.

A raíz de ello, se había empezado a trabajar con base en esa hoja de ruta; sin embargo, en una declaración conjunta fechada el 23 de febrero de este año, la CICR y la Federación recordaron que parte del acuerdo para sanear la situación era que se modifique el estatuto y se permita una mayor participación del voluntariado y se renueve totalmente la dirigencia local, impidiendo que vuelva a ser elegido “ningún dirigente (o familiares) que hayan integrado las máximas posiciones directivas hasta el 1 de julio de 2015”.

En la misma nota resaltan que los observadores de la CICR y la Federación “constataron que los compromisos adquiridos en cuanto a reforma estatutaria y cambios de liderazgo no van a ser cumplidos. Esto es claramente inaceptable” y advierten sobre las posibles sanciones.

“La Sociedad Nacional se expone a posibles sanciones, tales como la suspensión e inclusive la expulsión de la Federación, lo que, sin duda, y entre otros, tendría un alto impacto reputacional”, fue la advertencia hecha en febrero pasado.

Pese a esta advertencia, se incumplió lo referente a la renovación de autoridades, al permitir la participación de miembros de las anteriores comisiones administrativas; un ejemplo: terminó siendo elegido presidente el secretario general durante el periodo anterior, el doctor Carlos Vera Urdapilleta.

En la nota firmada remitida al Comité de Cumplimiento y Mediación, remarcan de vuelta las advertencias y la necesidad de ceñirse a las recomendaciones para subsanar la crisis. En esta nota, remitida el 14 de marzo pasado, instan a “que se anteponga el destino de la Sociedad Nacional a toda aspiración personal”.

Pese a esta nueva advertencia, se realizaron las elecciones el pasado 31 de marzo, en las cuales resultó elegido el doctor Carlos Vera Urdapilleta, quien anteriormente fue director del Hospital “Reina Sofía” de la Cruz Roja. Esta elección se realizó mediante una acción presentada por Vera Urdapilleta ante el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) y contraponiéndose a la disposición del entonces presidente de la Cruz Roja Paraguaya, Carlos Escobar Goiburú, que convocó a la asamblea para el 28 de abril.

Este adelantamiento de la fecha de la asamblea, además, generó que Vera Urdapilleta fuera el único candidato para la presidencia, en contravención de lo que dispusieron los interventores, de que se debía promover la participación de nuevas autoridades, y además, ahondó más las diferencias que existen dentro de la Cruz Roja Paraguaya.

A raíz de esto, Goiburú emitió un comunicado el 1 de abril pasado, en el cual desconocía la legalidad de la elección, remarcando que se hizo en contra de la ley y de lo dispuesto y acordado con la CICR y la Federación. Vera Urdapilleta, por su parte, también comunicado mediante, se dirigió a los miembros de la Cruz Roja Paraguaya “exhortando a la calma y al diálogo”,  y que se reconozca su elección. Actualmente, Vera Urdapilleta ya ejerce la presidencia nacional de la organización.

Lo cierto y concreto es que actualmente, con las elecciones como se realizaron, la Cruz Roja nacional está expuesta a ser desconocida y se le retire el apoyo, tal como advirtieron el 23 de febrero de este año la CICR y la Federación.

“MEDIDA ARBITRARIA Y CAPRICHOSA”

Al ser consultado sobre la posibilidad de sanciones a raíz de la última elección, el doctor Carlos Vera Uridapilleta, quien justamente salió ganador en esa asamblea, desconoció la autoridad tanto de la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para aplicar sanciones a la sociedad nacional.

Acerca de la la prohibición de presentarse a elecciones a miembros de la anterior comisión directiva e incluso a sus familiares, por las sospechas existentes de que “clanes” familiares eran los que estaban tras las irregularidad, Vera Urdapilleta afirmó: “Verán lo arbitraria y caprichosa que es esta medida. Nosotros estamos negociando, estamos hablando con la gente del comité del Consejo Latinoamericano de Cruces Rojas. “(...) Es una cuestión que nosotros no aceptamos, no nos pueden impedir presentarnos”.

Insisitió en que ni siquiera el órgano central de la Cruz Roja puede sancionarlos, ya que las sociedades nacionales tienen autonomía. “En la Cruz Roja se negocia y se llega a un consenso; no se confronta. Hemos enviado muchas notas, estamos hablando (...) y vamos a irnos con pruebas y documentos a defender nuestra postura, porque están cometiendo una injusticia”, señaló.

“Tenemos nuestro propio trabajo, tenemos el aporte del Estado. A nosotros solo nos pueden intervenir por parte del Poder Judicial. Ni el Poder Ejecutivo ni ningún otro nos puede intervenir. Acá no se ha cometido ninguna falta grave ni hay ninguna causal de intervención, como quieren dar a entender”, afirmó el actual director de la Cruz Roja, que hasta el momento no es reconocido por un sector de la entidad, principalmente del voluntariado y varias filiales del interior.

Justamente, consultado sobre los indicios de posible daño patrimonial, se mostró cauteloso en opinar. Aseguró que, en cualquiera de los casos, esos daños no se dieron durante su administración. Sobre el caso del 2013, afirmó que ya se encuentra en la Justicia y que esperan que esta actúe pese a las chicanas de la defensa de los acusados.

Respecto a la deuda de G. 430.000.000 del año pasado, que deberán devolver por presunta rendición deficiente de gastos, doctor Vera Uridapilleta dijo que la administración anterior está buscando documentar bien el caso a fin respaldar los gastos, pero que de comprobarse las irregularidades, actuarán penalmente.

Por último, indicó que ajustarán al máximo los gastos administrativos, lo cual -asegura- no afectará al Hospital “Reina Sofía” de la Cruz Roja.

Fuente: ABC Color


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