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Una alianza entre diputados liberales, colorados y patriaqueridistas, ansiosos de tener la potestad absoluta para crear universidades a mansalva, hace 11 años, avaló la nefasta “Ley Marcos”. Luego, varios de esos políticos pasaron a ser rectores de las casas de estudios.

En placas de inauguración de varias universidades se observan que los parlamentarios son los propietarios, rectores o padrinos políticos.

Hace 11 años, el exdiputado liberal Simón Benítez (periodo 2003 al 2008) presentó la Ley 2529/06, más conocida como “Ley Marcos”, que dio “superpoderes” al Congreso para habilitar durante los años 2006 a 2010 universidades en forma discrecional.

Ya mediante esa ley, Benítez creó la Universidad Nacional de Villarrica (Unves) y la Universidad Privada San Sebastián de San Lorenzo. Años después, el legislador ya se erigió en rector de la Unves y su colega, el oviedista Gustavo Mussi fue su vicerrector.

La Ley 2529 fue aprobada en Diputados y en Senadores en el año 2004, pero cuando pasó al Ejecutivo, el entonces presidente Nicanor Duarte Frutos la vetó.

Un año después, el 21 de abril de 2005, los parlamentarios –sedientos de crear sus propias casas de estudios– tomaron como una “ofensa” el rechazo de Nicanor a la “Ley Marcos”. Entonces, la Cámara de Diputados se ratificó con 61 votos de 80 de sus miembros y aprobó el dictamen de la Comisión de Educación de la Cámara Baja que recomendó en ese entonces ratificarse y aprobar la nefasta ley.

Según el sistema de información legislativa (Silpy), dicha comisión estuvo integrada en ese periodo (2004-2005) por los liberales Iris Rocío González, el propio Simón Benítez, Luis Carlos Neuman, el actual senador Blas Llano y Víctor Óscar González.

Igualmente por los colorados Juan José Vázquez, Arístides Da Rosa, Marcelino Quiñónez, Reinaldo Rodríguez, José Manuel Torres y Tolentino Bobadilla. También Héctor Lacognata (entonces PPQ) y Édgar Venialgo (Unace).

En el periodo 2003-2008, Diputados estaba integrada por 37 colorados, 21 liberales, 10 patriaqueridistas, 10 oviedistas y 2 del partido País Solidario. Lo que buscaban varios de estos era erigirse en propietarios o rectores de las universidades que creaban.

Hoy las consecuencias de dicha ley son nefastas para los miles de estudiantes estafados. Los entonces diputados “rifaron” el futuro universitario paraguayo.


Fuente: ABC Color

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